Cómo proteger tu piel del sol sin dejar de disfrutar el verano

El verano es una de las estaciones del año más esperadas debido a que lo asociamos con días de descanso, playa y actividades al aire libre. En medio de esa emoción, muchas personas pasan por alto proteger su piel del sol, algo fundamental si no queremos padecer diferentes problemas de salud. Además de evitar quemaduras, cuidarnos de la exposición solar por periodos prolongados previene padecimientos severos.

La radiación ultravioleta (UV) tiene el potencial de provocar daños en la piel, además de causar envejecimiento prematuro y, en casos graves, enfermedades como cáncer de piel. Pese a todo ello, existen varias medidas preventivas para protegerte durante las actividades veraniegas. A lo largo de este artículo, conocerás la conveniencia de utilizar un buen protector solar, pero también la importancia de adoptar rutinas de cuidado corporal.

¿Por qué es importante proteger la piel del sol?

Mujer en la playa durante verano

La exposición constante y prolongada a los rayos UV derivan en quemaduras solares. Aunque algunos podrían creer que son inofensivas y solo se trata de un enrojecimiento de la piel, es una señal manifiesta de daño en el tejido cutáneo. Con el tiempo, las quemaduras elevan de manera significativa el riesgo de padecer cáncer de piel.

El cuidado de la salud debería ser suficiente motivo para darle prioridad a la protección de la piel. Sin embargo, queremos que tengas el panorama completo. La exposición a los rayos UV acelera el envejecimiento celular, por lo que las arrugas y las manchas aparecerán rápidamente, además de experimentar una pérdida de elasticidad. La radiación solar descompone el colágeno y la elastina, las cuales son proteínas esenciales que mantienen la piel firme y flexible.

Existen varios estudios que asocian la exposición solar sin protección con el riesgo de padecer cáncer de piel, tal como carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular y el melanoma, el tipo más peligroso. Aunado a ello, las investigaciones sugieren que los rayos solares contribuyen a la aparición de problemas como la catarata, la pterigión y la foto conjuntivitis.

Guía básica para proteger tu piel del sol

Enseguida te proporcionamos una serie de consejos para proteger tu piel del sol y mitigar los riesgos vinculados a los efectos negativos de los rayos UV.

Usar protector solar

Usar protector solar para cuidar la piel

Uno de los consejos populares para cuidarse es usar protector solar. Aunque suene a cliché, la recomendación está justificada y es parte indispensable para el cuidado de la piel. La aplicación de protector solar de amplio espectro es obligatoria cuando vayas a realizar actividades al aire libre, además de que debe hacerse entre 15 y 30 minutos antes de la exposición. Vuelve a aplicar cada 2 horas o tras haberte dado ese chapuzón en la alberca o las aguas del mar.

Dato adicional: Los rayos UV alcanzan la piel incluso durante los días nublados, por lo que no te confíes. El consejo de los expertos es aplicar el protector generosamente en toda la piel descubierta, especialmente, sobre la nariz, las orejas, el cuello, las manos, los pies y hasta los labios.

Utilizar ropa adecuada

Mujer con gafas que protegen del sol

Ningún protector solar bloquea por completo la radiación UV, por lo que es necesario adoptar otras medidas para proteger la piel del sol. El tipo de ropa que utilizas también juega un papel clave, especialmente, la ropa protectora y accesorios como las gafas de sol.

Si vas a salir al aire libre, utiliza prendas de vestir elaboradas con tejido denso y colores oscuros, ya que ofrecen mayor protección. Como puedes deducir, las camisetas de manga larga y los pantalones son ideales para no dejar áreas expuestas. Aunado a ello, existen vestimentas diseñadas con protección UV, las cuales ofrecen una barrera adicional contra los rayos solares. Normalmente, vienen con una etiqueta que indica el índice de protección contra rayos UV.

Añade a tu outfit accesorios como un sombrero de ala ancha para proteger la piel de tu rostro, así como unas gafas de sol para mantener tus ojos blindados contra el daño ocular causado por la radiación.

Adoptar rutina de cuidado corporal

Rutina de cuidado corporal para proteger piel del sol

Este punto es quizá uno de los más ignorados sobre la prevención de enfermedades de piel causadas por los rayos solares. La adopción de una rutina de cuidado corporal es esencial, pero requiere tiempo, dinero y disciplina. Básicamente, consiste en realizar procesos y utilizar productos especialmente elaborados para la limpieza, la exfoliación e hidratación del tejido cutáneo.

Usar un limpiador suave permite eliminar las impurezas de manera rápida y fácil sin dañar la barrera cutánea, mientras que la exfoliación regular es clave para deshacerse de células muertas y permitir que la piel respire. Posteriormente, la aplicación de un buen hidratante con antioxidantes te servirá para combatir el daño causado por los rayos solares, además de mostrar una piel tersa y suave.

Elegir horarios seguros para exponerse al sol

Mujer tapando rayos del sol en el rostro

Hay casos en los que es imposible elegir los horarios de exposición al sol, pero si tienes la opción de hacerlo, evita salir al aire libre entre las 10:00 a.m. y 4:00 p.m. En esta franja horaria, los rayos UV son más intensos, por lo que conviene quedarse en interiores. Esta es la razón por la que los especialistas aconsejan hacer las actividades durante la mañana o el final de la tarde.

Nota adicional: Instala alguna aplicación o sigue una fuente de información sobre los índices UV. Muchas apps del clima cuentan con esta función y ofrecen tales datos. Si el índice es alto, toma precauciones.

Hidratarse a lo largo del día

Mujer bebiendo agua para proteger piel del sol

Finalmente, vamos con el consejo universal para tener buena salud: Beber suficiente agua. El líquido vital es imprescindible para conservar la flexibilidad de la piel. Durante los días de verano, bebe agua de manera constante para evitar cualquier señal de deshidratación cutánea. Esta condición suele manifestarse con un aspecto opaco y señales de resequedad.

De igual forma, considera incorporar cremas hidratantes de calidad. Busca alternativas en el mercado que contengan ingredientes como ácido hialurónico o glicerina, los cuales ayudan a retener la humedad en la piel. Combinado con una alimentación rica en agua, será suficiente para mantenerte dentro de los rangos saludables de hidratación.

Por último, no olvides revisar tu piel de manera frecuente. Es importante que estés atento a cualquier cambio, como manchas o bultos que aparecen de repente o de manera paulatina. Si notas algo inusual, consulta a un dermatólogo. Proteger la piel del sol es un compromiso a largo plazo que puede salvarte la vida.