Puntos clave
- Jonathan Fitzpatrick, quien trabajó como ejecutivo de Burger King, es el nuevo CEO de Subway.
- La cadena de sándwiches y paninos está en un proceso de transformación.
- Fitzpatrick toma el lugar de John Chidsey en la dirección ejecutiva.
Subway contrata a Jonathan Fitzpatrick como su nuevo CEO
La industria de la comida rápida no deja a nadie tomar la siesta. La competencia entre cadenas es salvaje e intensa. Si no evolucionas y te adaptas a las nuevas tendencias, estás condenado a perder clientela y cerrar sucursales. En días recientes, Subway anunció la contratación de Jonathan Fitzpatrick como su nuevo CEO, un perfil que tiene como una de sus principales cartas de presentación su trabajo como ejecutivo de Burger King.
El próximo 28 de julio de 2025, Fitzpatrick se instalará en la oficina principal de la compañía con sede en Miami. Su contratación marca un parteaguas en la historia de la compañía, ya que es el primer CEO contratado por Subway desde que pasó a manos de Roark Capital el año pasado. Esto explica el movimiento, ya que el ejecutivo se había desempeñado como presidente y CEO de Driven Brands (también propiedad de la firma de capital privado).
Previo a tales experiencias profesionales, Jonathan Fitzpatrick ocupó cargos sénior en Burger King, llegando incluso a ser vicepresidente ejecutivo. La dirección ejecutiva de Subway aparecerá en lo alto de su currículum de ahora en adelante, ya que se trata de un nombramiento que viene con una enorme responsabilidad. Estamos hablando de una de las cadenas de comida rápida más grandes del mundo con aproximadamente 37,000 puntos de venta.
¿Cuáles son los desafíos de Subway en la actualidad?

Pese a esta posición dominante en el mercado, Subway enfrenta un momento complicado. No hay nada de malo en reconocer que son tiempos difíciles. La firma se insertó desde hace algunos años en una tendencia negativa, marcada por la pérdida de ventas frente a rivales de rápido crecimiento, como es el caso de Jersey Mike’s y Firehouse Subs. Aunque ha habido iniciativas interesantes como una línea de sándwiches desarrollados por chefs, todavía no logran darle la vuelta a la crisis.
La crítica hacia Subway es severa y coloca en el centro varios temas importantes. Por un lado, los especialistas creen que su realidad es consecuencia de los escándalos, las prácticas comerciales deficientes y la incapacidad para adaptarse a las nuevas preferencias de los consumidores.
En la actualidad, la empresa todavía no supera por completo el escándalo de Jared Fogle. Durante mucho tiempo, este sujeto fue inspiración por perder poco más de 111 kilogramos comiendo únicamente sándwiches de Subway. El caso se volvió icónico y excelente publicidad para una marca interesada en promover sus productos como saludables. Después del arresto de Fogle y su condena por crímenes perturbadores, la imagen de Subway se vino abajo.
A principios de la década, la Corte Suprema de Irlanda reveló que el pan de Subway no era tan saludable como presumían en sus anuncios. El pan no puede tener más del 2% de azúcar con relación al peso de la harina si es que busca la etiqueta de alimento básico. En el caso de la cadena, su pan tenía 10% de azúcar, yéndose muy por encima de lo permitido por la ley en aquel país. Esta clase de revelaciones le costaron credibilidad a la firma estadounidense y caídas en sus ventas en varios mercados.
¿Qué ha hecho Subway para salvar el negocio?
Hay analistas que pintan un escenario catastrófico para Subway, sin embargo, la compañía todavía tiene muchos puntos a su favor para tratar de revertir la tendencia. Entre las acciones tomadas en años recientes para recuperar terreno se encuentran:
- Carne recién cortada en sus tiendas, en lugar de usar fiambres en bolsas y precortadas.
- Renovación de tiendas para acabar con la apariencia obsoleta de varios de sus puntos de venta.
- Apertura de más puntos de ventas a nivel internacional.
- Venta a Roark Capital en abril de 2024 por 9,000 millones de dólares, bajo las promesas de renovación de la cadena con la nueva gestión.
- Contratación de nuevo CEO, John Fitzpatrick, para tratar de lavarle el rostro a Subway con nuevas estrategias comerciales y de marketing.
Subway no es el jugador imponente que marcaba el ritmo en la industria de la comida rápida, ni que figuraba como la primera opción de los turistas en diversos mercados. La percepción de comida decente a un precio accesible y con un servicio de alta personalización está en el suelo. El daño en su reputación, así como los cambios propios en el sector, le hizo retroceder varias posiciones.
La esperanza para la cadena es que, bajo la nueva gestión, los consumidores decidan darle una nueva oportunidad a Subway. Los próximos meses y años serán cruciales para saber si la marca consigue tomar impulso pese a los pronósticos fatalistas.