Lo más importante
Las grandes empresas de la industria alimentaria presentan varios de sus productos como saludables, pero la realidad es que son dañinos y fomentan problemas como la obesidad infantil.
La mentira de los alimentos “saludables” falsos
Consumir alimentos frescos, producidos a nivel local o regional, es una de las maneras más eficaces para llevar una dieta saludable. Este es un consejo que escuchamos con frecuencia, pero que a menudo pasamos por alto. La comodidad de ir al supermercado o hacer la despensa en línea comprando enlatados, embutidos, etc., nos aleja de una práctica que abona al verdadero bienestar. El problema es que dicho hábito y esta clase de prácticas impide crear una verdadera conciencia alimentaria.
En fechas recientes, se han intensificado las acusaciones contra las grandes empresas de la industria alimentaria. El foco está sobre aquellos productos que son publicitados como saludables, pero que nutricionalmente podemos colocarlos bastante lejos de ese perfil.
El profesor Chris van Tulleken, médico y experto en salud global en Reino Unido, habló sobre lo grave de esta situación. En su opinión, las autoridades hacen muy poco para regular la calidad de los alimentos que ocupan las estanterías de las tiendas y supermercados. Su mayor crítica fue sobre el engaño consciente que realizan los gigantes alimentarios para hacerles pensar a los padres de familia que están dándole alimentos saludables a sus hijos.
En un testimonio ante el Comité de Salud y Atención Social de Reino Unido, el experto explicó que esta crisis de salud responde a objetivos comerciales. A las empresas les interesa vender, el gobierno lo permite y las personas pagan las consecuencias. Como ejemplo de este caso, señaló que la dieta típica considerada saludable en su país atraviesa por frijoles horneados, palitos de pescado, pan integral, yogur y cereal para el almuerzo. El resultado: Una ingesta calórica muy superior a la recomendada.
El diario Daily Mail recogió las declaraciones de Tulleken y están llenas de razón:
“Todo lo relacionado con el empaque, el marketing y las regulaciones dicen que esto es saludable. No existe un semáforo en rojo en ninguno de estos productos, y ninguno de ellos está catalogado como alto contenido de grasa, sal o azúcar, pero en definitiva vas a comer demasiadas calorías con estos alimentos. Están diseñados para que no puedas comer hasta saciar el apetito, sino que están pensados muy específica e inteligentemente para evitar la saciedad”.
La pandemia de la obesidad infantil y otros problemas de salud

No hay que buscar demasiado en las etiquetas para darse cuenta de que los productos vendidos como saludables no lo son tanto. En años anteriores, firmas de la talla de Nestlé hicieron declaraciones importantes. La compañía aceptó en una documentación interna que más del 60% de sus productos no cumplían con los criterios necesarios para considerarse saludables. Esto incluía desde cereales hasta golosinas y helados.
Los alimentos ultraprocesados están compuestos por altas cantidades de azúcares libres, grasas saturadas, grasas trans y sodio. Los hábitos alimentarios construidos alrededor de dichos productos se asocian con problemas serios de salud en menores, como lo son la obesidad, la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiometabólicas, la hipertensión y otros trastornos. Naciones como México enfrentan un escenario muy complicado en este rubro.
Lo más alarmante es ver que las autoridades se han vuelto insensibles a la publicación de cifras sobre el incremento de la obesidad infantil y casos de diabetes en jóvenes. Claramente, los gobiernos y las dependencias de la salud tienen el poder suficiente para fijar regulaciones estrictas que impidan la comercialización de productos saludables. Además, destacó la importancia de cortar los lazos con las empresas alimentarias y a sacarlos del cuarto de toma de decisiones sobre salud pública.
“El problema de las enfermedades relacionadas con la dieta está impulsado por un interés comercial, por lo que las grandes compañías están alimentando a nuestros niños y adultos hasta la muerte, y saben que lo están haciendo, y están diseñando alimentos que saben que son dañinos, y están comercializado esos alimentos directamente a los niños más vulnerables. Tenemos científicos de la industria alimentaria que dicen que diseñamos deliberadamente alimentos para que se consuman en exceso”, añadió Tulleken.
En países como México, se estima que el 40% de todos los niños y adolescentes en edad escolar presentan sobrepeso y obesidad.
Prácticas para comprar alimentos saludables

A continuación, vamos a proporcionar una serie de consejos que te ayudarán a realizar compras inteligentes y saludables en el supermercado o en la red de proveedores locales.
- Compra con el estómago llego. Si vas a hacer la despensa con hambre, existe mayor probabilidad de inclinarte por productos muy altos en calorías y ultraprocesados.
- Empieza por los alimentos frescos. Antes de irte a otra sección del supermercado, realiza la selección de las frutas y las verduras. Estos alimentos aportan fibra, vitaminas y antioxidantes esenciales.
- Adopta una dieta basada en productos de temporada y proximidad. Elige alimentos que tienen mayor frescura, mejores nutrientes y menor impacto ambiental. Aunado a todo ello, suelen ser más económicos.
- Elige granos enteros. Busca etiquetas que digan 100% integral o grano entero. Dichos productos conservan el salvado y el germen, que son ricos en fibra, hierro y Vitamina E.
- Lee las etiquetas nutricionales. Aunque te tardes más en el supermercado, leer las etiquetas es un paso que no debes saltarte. Evita los productos que tengan azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio excesivo. Normalmente, menor cantidad de ingredientes es mejor.
- No a los alimentos ultraprocesados. Reduce al mínimo el consumo de snacks, embutidos, cereales azucarados y comidas listas para calentar.
- Cuida lo que bebes. Compra agua, infusiones o jugos 100% naturales. Los refrescos y bebidas con azúcar añadido deben quedar fuera de la lista de compras.
- Opta por proteínas magras. Elige como fuente de proteína el pescado, el pollo sin piel, los huevos, las legumbres y los frutos secos.
¿Qué piensas del comportamiento de los gigantes alimentarios y su contribución negativa a la pandemia de la obesidad infantil? Te leemos en la zona de comentarios y las redes sociales.