2026 es un año en el que se están produciendo operaciones fuertes en la industria del streaming y el entretenimiento. Este lunes, Fox Corp. anunció la compra de Roku por 22,000 millones de dólares. Sin duda, se trata de una de las adquisiciones más grandes del sector en la era reciente. Fox quedará con aproximadamente el 73% y Roku se quedará con el 27% restante.
De acuerdo con la información oficial, Roku seguirá operando como una plataforma abierta. Ambas empresas afirman que no habrá cambios inmediatos para los usuarios. Asimismo, la compañía de streaming mantendrá su enfoque “partner-friendly”, el cual le ha permitido consolidarse en una industria donde compiten gigantes.
La operación de compra se realizará en efectivo y acciones, además de incluir la deuda de Roku. La empresa pagará 96 USD en efectivo y 0.9693 acciones de Fox A por cada acción de Roku. En total, la valuación quedará en 160 USD por acción. Tras concretarse esta adquisición, Fox Corp. se posicionará como el tercer mayor actor de televisión en Estados Unidos. Bajo un análisis de participación de visualización, solo estaría por detrás de monstruos de la talla de YouTube y Netflix.
Esta compra es una jugada maestra. Fox ganará acceso a más de 100 millones de hogares a nivel internacional, sin dejar de mencionar que podrá acceder a los datos de Roku y fortalecer su ecosistema publicitario. La compañía estadounidense recibe un fuerte impulso para competir con mayor fuerza dentro de la industria del streaming.
En el plano estructural, el CEO de Roku, Anthony Wood, se unirá al consejo de Fox. El directivo, quien seguirá desempeñando su rol actual, afirmó que esta operación acelerará la innovación y el crecimiento.
Nota: el cierre de la operación está previsto para la primera mitad de 2027, aunque todavía requiere la aprobación de los accionistas y las autoridades regulatorias. Después del anuncio, las acciones de Fox cayeron alrededor del 16%, mientras que las de Roku experimentaron una ligera pérdida.
Por qué crece el streaming gratuito con publicidad

La adquisición es un nuevo impulso al modelo FAST (Free Ad-Supported Television) dentro del mercado estadounidense, el cual ya ha ganado protagonismo en los últimos años. El esquema se resume en la explosión de popularidad de las plataformas gratuitas financiadas por publicidad.
Los servicios de suscripción tradicionales, un costal donde entran plataformas como Netflix, Disney+ y HBO Max, enfrentan un escenario complicado. Se enfrentan a un mercado saturado, alzas constantes de precios y cancelaciones masivas. En contraparte, las plataformas FAST están capturando a millones de usuarios que buscan contenido gratuito, simple y accesible.
Un ejemplo de esta dinámica es Tubi, propiedad de Fox, uno de los servicios que mayor crecimiento ha reportado en horas de visualización. Sus números superan incluso a plataformas de pago en engagement.
Con la compra de Roku, Fox adquiere al intermediario dominante en el ecosistema, tomando en cuenta su control sobre la interfaz, la distribución, la publicidad y la experiencia del usuario. De esta manera, la compañía tendrá mayores recursos para influir en qué contenido se visualiza y en la monetización.
El auge del streaming gratuito financiado por publicidad no es resultado de la casualidad. Estas plataformas están capitalizando el hartazgo del consumidor ante la diversificación de las plataformas. Un sector importante de la población está cansado de pagar múltiples suscripciones. Es interesante ver que la publicidad recupera posiciones como el centro del negocio, pese a que al inicio de la era del streaming muchos de los pesos pesados se negaban a integrar anuncios para no afectar la experiencia.
El cansancio del consumidor: demasiadas suscripciones y precios al alza

El primer factor que sostiene al modelo FAST es la fatiga de las suscripciones. Durante varios años, los usuarios tuvieron cierta disposición a pagar suscripciones como Netflix, Disney+, HBO Max, Amazon Prime Video, Apple TV y Paramount+, entre otros. Sin embargo, en una economía agitada e incierta, esa tolerancia se ha desgastado. Lo que comenzó como una alternativa económica frente a los servicios de cable terminó cayendo en los mismos problemas: fragmentación, costos crecientes y complejidad.
Por si fuera poco, los usuarios tienen que lidiar con los frecuentes aumentos de precios, los cuales se volvieron aún más recurrentes desde 2025. Algunos actores decidieron eliminar los planes básicos e introducir restricciones para evitar, a toda costa, que los usuarios compartieran cuentas. Por ende, millones de usuarios empezaron a cancelar suscripciones o a rotarlas en sus facturas mensuales conforme a sus intereses de contenido.
El streaming se percibe ahora como una carga económica. Ante esta incomodidad, muchos usuarios encuentran en las plataformas FAST una respuesta conveniente. Los beneficios son claros: contenido inmediato, sin costo y sin compromisos. Por otro lado, no requieren registro ni agregar tarjetas de crédito. La gratuidad y la simplicidad son una fórmula poderosa.
Tubi y The Roku Channel, líderes del modelo FAST
Entre todas las plataformas FAST, Tubi y The Roku Channel se instalaron como los líderes indiscutibles. Su presencia en los hogares estadounidenses es cada vez más dominante. Tubi, plataforma que en su momento fue un experimento de Fox, logró convertirse en un activo digital valioso. Su estrategia se basa en un catálogo diverso y masivo, contenido original de bajo costo pero alto engagement, integración con tendencias culturales y audiencias jóvenes, y un algoritmo efectivo que prioriza el descubrimiento y la accesibilidad.
Por su parte, The Roku Channel se beneficia de la integración nativa en dispositivos Roku, acceso directo desde la pantalla principal, un ecosistema publicitario propio y acuerdos estratégicos con estudios y cadenas.
El crecimiento del streaming gratuito con publicidad no es una moda pasajera. Es la respuesta natural a un mercado saturado, a consumidores más conscientes y a una industria que necesita modelos sostenibles.
FAST ofrece simplicidad, accesibilidad y variedad. Y lo hace sin pedir nada a cambio, excepto atención.