Lo más importante
Las muertes y contagios de hantavirus a bordo de un crucero de la compañía Oceanwide Expeditions disparó la alarma sanitaria internacional. Pero ¿qué tan grave es la situación? ¿Qué es el hantavirus y cuáles son las posibles complicaciones?
¿Qué es el hantavirus?
El hantavirus pertenece a la familia Bunyaviridae que infecta a ciertos roedores en diferentes partes del mundo (no es exclusivo de una región), el cual provoca una infección viral grave llamada hantavirosis. Aunque no se transmite de persona a persona, un ser humano puede contraerlo por inhalar o entrar en contacto con partículas contaminadas por orina, heces o saliva de roedores infectados.
Origen y características
El origen del hantavirus está asociado principalmente a roedores, pero las investigaciones científicas muestran una línea evolutiva más compleja y antigua. Existe la posibilidad de que su génesis esté relacionada con los murciélagos, las musarañas y los topos, antes de que la principal fuente de contagio y dispersión fueran los roedores. Lo anterior significa que los roedores no son el origen primario del virus, sino únicamente el reservorio moderno.
El término “hantavirus” proviene del río Hantaan, en Corea del Sur, donde se aisló por primera vez el patógeno responsable de brotes de fiebre hemorrágica con síndrome renal en soldados durante la guerra de Corea. Precisamente, el estudio del patógeno está asociado a descubrimientos militares y brotes inesperados.
Con base en los estudios recientes, las primeras pistas del hantavirus se encuentran entre 1930 – 1950. En Europa y Asia, existen reportes de una enfermedad misteriosa que provocaba de fiebre, daño renal y hemorragias. Aunque algunos de estos casos posiblemente responden a otras enfermedades, otro porcentaje considerable estuvo asociada a la fiebre hemorrágica con síndrome renal causada por hantavirus.
En virólogo Ho Wang Lee fue clave para el estudio del patógeno al encontrar antígenos virales en los pulmones de ratones Apodemus agrarius en Corea. En 1978, el hantavirus fue aislado por primera vez, mientras que en 1981 fue cultivado en laboratorio para su análisis e identificación oficial.
En la década de los 90, los estados del suroeste de Estados Unidos sufrieron el azote de un brote letal de insuficiencia respiratoria aguda. Después de evaluar el virus, los científicos descubrieron que era un hantavirus diferente al asiático y europeo. Así fue como se detectó otro segundo grupo: Los hantavirus de Nuevo Mundo, causantes del síndrome pulmonar por hantavirus (HPS).
¿Por qué representa un riesgo para los seres humanos?
El contagio de hantavirus en humanos es un tema serio; esto explica por qué la alarma que se desató a nivel internacional tras la detección de casos en un crucero a principios de mayo de 2026. El patógeno puede causar enfermedades serias y potencialmente mortales, sobre todo, en situaciones de detección y diagnóstico tardío.
Los dos síndromes clínicos severos que pueden aparecer tras la infección son:
- Síndrome pulmonar por hantavirus (HPS)
- Fiebre hemorrágica com síndrome renal (HFRS)
En ambos casos, las enfermedades pueden evolucionar rápidamente y tener desenlaces letales si se combinan distintos factores.
El riesgo para los humanos es que se transmite con relativa facilidad en ambientes contaminados, además de que la exposición puede pasar desapercibida. Por otro lado, los primeros síntomas, como fiebre, cansancio, dolores musculares, cefaleas y náuseas, suelen confundirse con una gripe. Ante tal confusión, la gente cae en el error de retrasar la atención médica, lo que permite que la enfermedad evolucione a las fases más peligrosas.
Diferencias entre hantavirus y otras enfermedades respiratorias
La diferencia principal del hantavirus en comparación con otros patógenos que causan enfermedades respiratorias es que no se transmite entre personas (con excepciones muy raras). Sin embargo, provoca síndromes más graves y específicos, lo que aumenta el porcentaje de letalidad.
Mientras que el hantavirus proviene exclusivamente de roedores, otras enfermedades respiratorias como influenza, COVID-19, VSR, etc. se pueden contraer por contacto con una persona infectada a través de gotas, aerosoles o contacto directo. En este sentido, el hantavirus se reduce a una zoonosis estricta, mientras que la mayoría de las enfermedades respiratorias no entra en esa misma categoría.
La evolución clínica del hantavirus es más agresiva. Pocos días después de la aparición de un cuadro gripal, la situación general empeora con tos seca, dificultad respiratoria severa y edema pulmonar rápido. Esta progresión puede llevar a la persona infectada a un shock o una insuficiencia respiratoria en pocas horas. En cambio, otras enfermedades que comprometen al sistema respiratorio suelen tener una evolución más gradual.
Las diferencias entre el hantavirus y otras enfermedades respiratorias también son evidentes para el diagnóstico y tratamiento. El hantavirus demanda pruebas específicas como ELISA, inmunotransferencia o RT-PCR, sumado a que no existen un tratamiento antiviral específico. Otras enfermedades pueden detectarse con pruebas rápidas, muchas de ellas no requieren hospitalización y algunas cuentan con tratamientos antivirales efectivos.
¿Cómo se transmite el hantavirus?

El hantavirus se transmite de roedores a humanos, principalmente, a través de la inhalación de partículas contaminadas. Esto ocurre cuando la orina, las heces o la saliva de los roedores infectados se secan, liberando partículas microscópicas que quedan suspendidas en el aire.
Este escenario es común en bodegas, cabañas o casas que permanecen cerradas durante mucho tiempo. Otros lugares propicios para la infección son los áticos, sótanos y graneros. El virus entra al cuerpo si la persona toca orina, heces o saliva infectada, pero también con la manipulación de trampas o cadáveres de roedores.
Es importante mencionar que una persona puede contraer el hantavirus a través de una mordedura, aunque no es la vía más frecuente.
La regla dice que el hantavirus no se contagia de persona a persona, pero hay una excepción: El hantavirus Andes, presente en Argentina y Chile, el cual ha mostrado transmisión entre personas en situaciones específicas.
¿Cuáles son los síntomas y las complicaciones?
La fase prodrómica incluye los siguientes síntomas iniciales, los cuales aparecen entre los días 1 y 5 tras el contagio:
- Fiebre alta
- Dolor de cabeza
- Dolor muscular intenso
- Cansancio extremo
- Náuseas, vómito y diarrea
- Malestar general
- Mareos
Como puedes notar, los síntomas son muy parecidos a los de una enfermedad respiratoria común.
Si la infección se complica, existen dos cuadros graves que pueden aparecer y evolucionar entre los días 4 y 10:
- Síndrome Pulmonar por Hantavirus (HPS)
- Tos seca
- Dificultad respiratoria severa
- Sensación de opresión en el pecho
- Aumento de la frecuencia respiratoria
- Acumulación de líquido en los pulmones
- Coloración azulada en labios o dedos
El HPS puede complicarse y derivar en cuadros letales como insuficiencia respiratoria aguda, edema pulmonar masivo, shock cardiopulmonar o una falla multiorgánica. La mortalidad es cercana al 38% en casos sintomáticos.
- Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (HFRS)
- Fase febril
- Fiebre alta
- Dolor abdominal
- Dolor lumbar
- Enrojecimiento facial
- Fase hipotensiva
- Presión arterial alta
- Mareos
- Riesgo de shock
- Fase oligúrica
- Disminución de la orina
- Hinchazón
- Náuseas intensas
- Fase diurética
- Aumento excesivo de la orina (3/6 litros al día)
- Fase de recuperación
- Puede durar semanas o meses
- Fase febril
Este síndrome puede conducir a insuficiencia renal aguda, hemorragias internas, shock hipovolémico, alteraciones de coagulación o necesidad de diálisis. La mortalidad de este síndrome va del 1-15% dependiendo del tipo de virus.
¿Cómo prevenir el contagio de hantavirus?

Las personas deben tomar precauciones para evitar el contagio de hantavirus si están en lugares con presencia de roedores.
En primer lugar, evita el contacto con esta clase de fauna, lo que implica mantener la casa, cabaña o bodega libres de roedores. Realiza trabajos de sellado de grietas, hechos y zonas que puedan ser utilizados como accesos. Además, desarrolla el hábito de guardar tus alimentos en recipientes herméticos, no dejes basura o restos de comida expuestos y mantén las áreas verdes de hogar completamente limpias. Poda el pasto, elimina las zonas de escombros y las áreas de acumulación de madera.
Muchas personas realizan la limpieza de las áreas de riesgo de manera incorrecta. Ten en cuenta que barrer o aspirar levantará el polvo que podría estar contaminado. La forma adecuada de hacerlo es ventilar el área con suficiente tiempo de anticipación; usar mascarilla, guantes y lentes protectores; rociar la orina, las veces y los nidos con solución clorada; recoger residuos con toallas de papel y depositarlas en bolsas selladas; limpiar con suficiente cantidad de desinfectante y lavarse las manos con agua y jabón abundantes.
En caso de sospechar contaminación, no sacudas la ropa, lávalo todo con agua caliente y detergente, y desinfecta las herramientas, cajas, muebles y superficies con cloro o productos hospitalarios.
Otra manera efectiva es evitar dormir en el suelo en zonas rurales sin protección, además de no manipular nidos o madrigueras de roedores. Recuerda que las acumulaciones de basura o materiales son idóneos para su propagación.