¿Una secuela de Ratatouille? Pixar la desea, pero Brad Bird le cierra la puerta en la cara

Ratatouille es una de mis tres películas favoritas de Pixar. Los personajes, la animación, la historia, todo… es perfecto. El largometraje está cerca de cumplir 20 años y, todavía, si lo vuelves a ver, se siente maravilloso. Definitivamente, es algo especial. En una industria en la que da la sensación de que las ideas escasean, surge la pregunta: ¿funcionaría una secuela de Ratatouille?

La respuesta sencilla: sí, por supuesto, aviéntenla con un combo de palomitas y nachos. Sin embargo, la situación es más compleja. En una entrevista para Collider, el director de la cinta, Brad Bird, habló sobre el interés de Pixar por estrenar una segunda parte de Ratatouille. Suena lógico, sobre todo si vemos que producciones como Buscando a Nemo, Los Increíbles y Toy Story han recibido secuelas.

Pese a toda la presión a su alrededor, Bird tiene claro que no es un barco que quiera abordar.

“No, no estoy interesado [en hacer una secuela de Ratatouille] (…) Ellos han hecho algunas insinuaciones para ver cómo reacciono. Hacen alguna broma, pero la broma es un poco seria como ‘¿Lo harías?’. Y yo les digo: ‘No, esa historia ya la contamos’”.

La negativa de Bird parece ser el principal obstáculo para una secuela de Ratatouille. Incluso, el actor que dio voz a Remy en la película, Patton Oswalt, dijo que estaría dispuesto a una segunda parte. En el podcast Obsessed, aseguró que no dudaría en firmar el contrato si Brad Bird estuviera involucrado, lo que por ahora luce tremendamente improbable.

“Obviamente, amaría si hubiera una secuela de Ratatouille (…) Así que si surge la idea, eso es lo que quiero hacer. No quiero ser el tipo que dice: ‘Oye, ¿y si Remy hiciera esto?’. Quiero que sea una de esas ideas que surgen de forma natural. No quiero que surja de nosotros diciendo: ‘Muy bien, saquemos los blocs de notas y vamos a planificar una secuela’. Hay muchas películas que se hacen así, y siempre se sienten artificiales”.

Liguini y Remy
El universo de Ratatouille podría expandirse con historias alternativas

¿Por qué Ratatouille es una película tan especial?

Ratatouille cuenta la historia de Remy, una rata que sueña con convertirse en chef por su amor genuino a la cocina. Por si fuera poco, tiene un talento natural para preparar platillos exquisitos. El carismático roedor forja una alianza con Linguini, un joven que no tiene ningún don en las artes gastronómicas, pero que enfrenta la presión de ser el hijo del prodigioso y difunto chef Gusteau.

El largometraje es amado por la mayoría de las personas por su combinación de comedia, calidez y una historia que realmente muestra el amor por la cocina. Además, su animación detallada y estilo visual son característicos de las mejores películas de Pixar. El estudio analizó el movimiento real de las ratas e incluso se cocinaron platillos en cocinas para mostrar el mundo gastronómico con mayor realismo.

La historia es entrañable por sí sola, ya que explora temas como el talento, la identidad, la creatividad y la idea de que la grandeza puede venir de los lugares más inesperados. De hecho, esta es la idea central de Ratatouille: el talento puede llegar de cualquier sitio. La comida se retrata como un arte que transmite emociones y apela a la memoria. Los platillos no son solo combustibles para el cuerpo, sino que cada bocado desata una experiencia sensorial y humana irrepetible.

Otro tema que domina la historia es el contraste entre la llamada alta cocina y la cocina honesta. De cierta manera, podemos verlo como una crítica perspicaz a lo que ocurre hoy en día en la industria gastronómica. ¿Cuántas veces has tenido una comida deliciosa e inolvidable en un restaurante pequeño de un pueblo olvidado y cuántas veces te has sentido “estafado” en restaurantes costosos ubicados en los complejos más exclusivos de la ciudad?

Ratatouille escena
¿Una secuela centrada en la historia de Colette?

¿Es buena idea una secuela de Ratatouille?

Honestamente, creo que la secuela de Ratatouille llegará en algún momento. Si el estudio insiste, es probable que lo haga con Bird a bordo o sin él. Ahora, ¿es una buena idea? Solo si proviene de una historia realmente original y fuerte, en lugar del simple deseo comercial de reutilizar la marca.

En general, Ratatouille tiene muchos caminos que podrían explorarse. Brinda facilidades para encontrar historias alternativas, como la carrera de Colette, el futuro del restaurante o el propio crecimiento y desarrollo de Remy como chef.

Sobre el deseo de la audiencia de ver una secuela de Ratatouille, no lo pongo en duda. Es casi un hecho que las salas se llenarían para ver la segunda parte de una historia tan amada. El interés existe y nadie puede decir lo contrario. Sin embargo, las altas expectativas equivalen a un riesgo superior, ya que el público es cruel y duro cuando se maltrata una franquicia de este calibre.

Si intentamos ser objetivos, Ratatouille se siente como una obra maestra, perfecta y terminada. La vara está muy alta, por lo que el escenario más probable es que la secuela reciba críticas al por mayor, incluso si el resultado es decente.

En pocas palabras, una segunda parte es una aventura rocosa que debe darse de manera natural; solo bajo esas condiciones emerge la verdadera creatividad, personalidad y carácter para contar una historia que se sienta auténtica.