¿Qué pasará este viernes 9 de octubre en la Tierra?
El planeta Tierra, nuestro hogar, será alcanzado por una tormenta geomagnética el próximo viernes 9 de octubre de 2026. El martes pasado, el Sol registró varias erupciones de clase M, la segunda categoría más alta de intensidad, que expulsaron dos nubes de plasma en dirección al planeta.
Los centros internacionales especializados en el pronóstico del clima espacial estiman que las nubes alcanzarán la Tierra durante las primeras horas del viernes. Estas causarán turbulencias en el campo geomagnético, un fenómeno que podría durar alrededor de dos días.
En la superficie solar se forman burbujas de plasma de gran tamaño, algunas con dimensiones superiores a Júpiter, el planeta más grande de nuestro sistema. Al colapsar, pueden desencadenar una eyección de masa coronal: una expulsión masiva de partículas cargadas eléctricamente hacia el espacio.
El pronóstico indica que, durante el 9 y 10 de octubre, existe un 80 % de probabilidad de una tormenta geomagnética G1-G2. Se espera que el campo geomagnético vuelva a la normalidad el domingo.

¿Qué son las tormentas geomagnéticas G1-G2?
Las categorías G1-G2 se consideran de intensidad menor a moderada. Aunque estas tormentas solares no suelen representar un peligro catastrófico, pueden producir los siguientes efectos:
- Fluctuaciones en las redes eléctricas y tener un impacto ligero en las operaciones de los satélites.
- En ocasiones, provocan perturbaciones menores en los sistemas de radiocomunicación y navegación, que dependen de señales que atraviesan la ionosfera.
- Aumentan la probabilidad de observar auroras en latitudes altas. En México, es casi seguro que no serán visibles, salvo que el evento geomagnético sea mucho más intenso.
- El impacto directo sobre los celulares es limitado o nulo, ya que los problemas graves solo aparecen en eventos extremos, como el evento Carrington.
- La infraestructura crítica es la parte más sensible ante tormentas G1-G2, incluidas las comunicaciones HF, la aviación polar y los servicios que dependen de una sincronización precisa.
En tormentas geomagnéticas más fuertes, el sistema eléctrico de ciudades enteras puede resultar dañado. Sin embargo, todo indica que podemos estar tranquilos: la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) afirmó que no se espera ningún evento catastrófico durante esos días.

¿Cuál es la peor categoría de tormenta geomagnética?
La NOAA establece la G5 como la categoría más alta en la clasificación de las tormentas geomagnéticas. Este fenómeno extremo podría implicar el colapso de redes eléctricas, daños severos en transformadores, pérdida de satélites, apagones de comunicaciones HF e interrupciones de la navegación durante varios días.
El evento Carrington, ocurrido en 1859, es la referencia histórica. Hasta la fecha, se considera la tormenta geomagnética más intensa jamás registrada; los expertos señalan que correspondería a un nivel incluso superior a la categoría G5 en la escala moderna.
El suceso provocó auroras visibles hasta en los trópicos e indujo corrientes tan intensas en las líneas telegráficas que incendiaron papel y equipos. El episodio se utiliza como referencia para desarrollar planes de resiliencia de la infraestructura crítica.
Las tormentas geomagnéticas G5 no son frecuentes. En el registro histórico se han documentado alrededor de 70 en casi un siglo de observaciones. Entre las más conocidas se encuentran la de marzo de 1989, que provocó el colapso de la red eléctrica de Quebec; las de octubre y noviembre de 2003, conocidas como Halloween Storms; y la de mayo de 2024, llamada tormenta Gannon.