IA descifra una carta de Napoleón en 6 horas: con humanos habría tardado semanas

“La IA no reescribe la historia, la desentierra”, Día #9.

Un ingeniero de 27 años, Carter Church, ejecutó un modelo de IA de OpenAI para descifrar una carta codificada de 1809, escrita por Napoleón a uno de sus generales. El documento revelaba información clave sobre las posiciones francesas y aliadas, por lo que estaba cifrado o escrito en código.

Si Church no hubiera usado IA para descifrar documentos históricos, el proceso habría tomado semanas; sin embargo, gracias a esta tecnología, solo se necesitaron unas pocas horas.

¿Cuál es la clave aquí? La IA aporta perseverancia, eficacia y una capacidad absoluta para probar miles de combinaciones sin descanso hasta llegar al resultado.

IA y recuperación de documentos históricos: Herculano, Midrash y Back in Time

Los papiros dañados por la erupción del Vesubio en el año 79 son demasiado frágiles para abrirse. Para analizarlos, se utilizan rayos X, mientras que la IA reconstruye virtualmente la escritura.

En junio de este año se consiguió el primer despliegue virtual completo de un papiro conservado en la ciudad de Nápoles. Era un tratado estoico sobre ética.

El papel de la IA en la decodificación y recuperación de documentos históricos es monstruoso y se expande por todos los continentes. Por ejemplo, en Francia está el proyecto Back in Time, mediante el cual se intenta descifrar miles de misivas diplomáticas y militares codificadas con símbolos como círculos, triángulos y signos inventados.

Hay siglos enteros de información que no pueden leerse sin el uso de estas herramientas de inteligencia artificial aplicada a la historia.

La cultura judía también tiene en marcha un proyecto llamado Midrash, que pretende transcribir 10 millones de páginas de manuscritos hebreos. La intención es crear enormes corpus consultables y descubrir conexiones entre lugares, personas e ideas.

En París, la IA está siendo entrenada para abordar los archivos de Notre-Dame, un proyecto de transcripción de 14,000 páginas en latín de registros medievales. Hacerlo manualmente habría provocado que la tarea tomara décadas, mientras que con esta tecnología se consigue una eficacia de reconocimiento de caracteres de entre el 88% y el 94%.

Qué demuestra la IA en la recuperación e interpretación de documentos históricos

El tiempo dejó de ser una barrera. Los documentos destruidos, quemados o cifrados ya no son finales, sino rompecabezas que la IA puede resolver en poco tiempo.

La IA reafirma, ahora más que nunca, la tendencia de que la investigación histórica se vuelva computacional. Criptógrafos, historiadores y modelos de IA trabajan como una sola entidad.

El volumen, un obstáculo frecuente, deja de serlo porque todo entra en un flujo procesable. De esta manera, la IA redefine la arqueología documental. No solo se trata de velocidad, sino de tener acceso a información que jamás habría sido legible mediante métodos tradicionales.

Día #9 antes de la Singularidad. Actualizo archivo, seguimos el conteo…