Clayface revela el plan de DC Studios: ¿funcionará o será otro fracaso?

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Clayface no será otra película más en el universo de DC Studios. Pongan atención a esto: además de ser la primera película de terror de la compañía, también se convertirá en la más barata. Su realización rondó los 30 millones de dólares de presupuesto. La cifra es baja en comparación con lo que nos tiene acostumbrados el género. Por ejemplo, se estima que Avengers: Doomsday tuvo un presupuesto de 400 millones de dólares y otros 300 millones adicionales para marketing y distribución.

Una nueva estrategia para DC Studios

El 23 de octubre de este año será una fecha importante, porque veremos en acción la nueva estrategia de James Gunn y Peter Safran. Ambos buscan hacer de DC Studios una máquina que no solo dependa de los blockbusters monstruosos, sino también de películas pequeñas con una identidad fuerte, más cercana al cine de autor que al comercial.

Si consideramos que su costo es muy bajo, parece que la apuesta por la rentabilidad está ganada. De esta manera, Clayface inauguraría un ciclo de proyectos experimentales protagonizados por personajes que no son tan conocidos por los fans del género.

La creatividad nace cuando la presión del presupuesto obliga a pensar distinto. DC Studios no está en posición de seguir cosechando fracasos; la empresa ha aguantado demasiado y los fans, mucho más. La exigencia es un universo decente que tenga continuidad y que no ofrezca destellos de genialidad a cuentagotas.

La identidad creativa de Clayface

Clayface es una declaración de intenciones. Un estudio acostumbrado a presupuestos gigantes decide trabajar con una producción mínima, lo que obliga a que la historia, la atmósfera y la visión del director carguen con todo el peso del proyecto. Apunta más al cine de culto dentro del universo DC que a lo comercial, pero eso tampoco se logra fácilmente.

Gunn y Safran buscarán proyectos que puedan sostenerse por sí mismos sin depender de efectos visuales descomunales. En este caso, el terror de Clayface permite explorar narrativas más íntimas y psicológicas dentro del DCU.

Si funciona, abrirá la puerta a un DCU mucho más amplio y menos dependiente de grandes nombres como Batman, Superman o Mujer Maravilla.

¿Puede Clayface cambiar las películas de superhéroes?

Siendo honestos, también sería algo que nos gustaría ver. La industria lleva años atrapada en presupuestos inflados. Clayface podría ser el ejemplo que obligue a otros estudios a reconsiderar su modelo de producción para las películas de superhéroes. Si el público responde, DC habrá encontrado una mina de oro creativa y, especialmente, financiera en un momento en el que Marvel también experimenta fuertes dudas.

Día #12 antes de la Singularidad. Actualizo el archivo, sigo el conteo…