Día #13: La innovación muere cuando la estructura decide que ya no la necesita.
Microsoft tomó la decisión de cerrar The Garage, un espacio donde los empleados podían reunirse a hacer proyectos experimentales. En el lugar, tenían acceso a herramientas y ocurría un evento sumamente especial: el Global Hackaton. Así se pone fin a un proyecto de 17 años de historia.
Para justificar su decisión, los directivos de Microsoft argumentaron que la cultura de la experimentación tiene lugar dentro de cada equipo, por lo que no es necesario tener un programa dedicado. Suena a una frase fría, manufacturada y trivial para tratar de justificar una decisión que les dolió mucho a los empleados.
El cierre de Microsoft no sucede en un contexto cualquiera, sino que tiene lugar en un contexto donde la compañía de Redmond invierte fuerte en infraestructura de inteligencia artificial (IA) y aplica recortes en otras áreas.
Los empleados que intente ingresar a ciertos espacios en The Garage podrían encontrarse con restricciones o bloqueos totales de áreas a partir del 23 de octubre. Además, no podrán llevarse del lugar ni herramientas ni equipo.
¿Qué pasará con el Global Hackaton? La empresa afirmó que está “reimaginando” el programa. Por lo pronto, la página oficial de The Garage redirige al sitio principal de Microsoft, un golpe en el estómago para todos aquellos trabajadores de la empresa que disfrutaban del ambiente innovador e inspiracional de sus habitaciones.
The Garage tenía un total de 15 ubicaciones globales, repartidas en sitios como Redmond, Vancouver, Nueva York, India y Beijing.
A través de Blind, los empleados de Microsoft expresaron su frustración por la decisión de cerrar The Garage, atribuyendo esta medida a la filosofía de la CFO, Amy Hood.
Qué aprender del cierre de The Garage de Microsoft
La innovación perece cuando la estructura decide que ya no es necesaria. En este caso, la gran corporación tecnológica considera que la experimentación ya no requiere de un espacio dedicado. Cuando las empresas creen que la innovación es natural y no necesita ninguna clase de soporte, empiezan a perderla. Microsoft apuesta todo a la IA, pero sacrifica un ecosistema que durante años generó ideas, cultura y cohesión interna.
Entonces, ¿para Microsoft la experimentación ya no es un privilegio institucional? Su forma de contestar ante los reclamos y el disgusto interno es decir que la innovación es responsabilidad individual de cada equipo. Suena moderna, pero en la práctica es centralización estratégica y un clara acción de recorte cultural.
The Garage no es un espacio, sino un símbolo. Este sitio permitía a los empleados fallar, prototipar, hackear y crear fuera de la estructura burocrática. Era un espacio seguro para pensar fuera de la caja. Al cerrarlo, la empresa reafirma su transición hacia una estructura más rígida, más enfocada en IA, y todo lo que no contribuya a esa carrera sale sobrando y es prescindible.
La nostalgia de los empleados no es por las herramientas a las que perdieron acceso, sino por lo que representaba The Garage: libertad creativa en una corporación gigante. No señores, estos espacios no se cierran diciendo “ cada equipo puede innovar por su cuenta”.