No sé si necesito otra serie de vampiros, pero estoy seguro de que muchos le darán “play” al primer episodio de City of Blood. La producción alemana, próxima a estrenarse en Disney+, promete combinar todos los elementos que nos atraen de los llamados “chupasangres”.
El programa llegará a la plataforma de streaming el 16 de septiembre de 2026. De entrada, el tráiler despertó mi interés por mi gusto por las historias distópicas; tengo predilección por esos relatos donde el mundo se rige por normas distintas, dentro de una realidad consumida por la crisis. Quizá resulte inquietante pensar que no estamos tan lejos de esos escenarios.
¿De qué trata City of Blood?
City of Blood es una serie creada por Philipp Kadelbach y Elena Lyubarskaya e inspirada en la novela gráfica Berlinoir, de Reinhard Kleist y Tobias O. Meißner. La historia transcurre en una Berlín distópica donde el cambio climático, el calor extremo, la corrupción y el crimen organizado han llevado a la ciudad al colapso.
La trama presenta como protagonistas a dos hermanas separadas desde pequeñas. Bea es una joven con una enfermedad crónica que ha crecido en un entorno relativamente privilegiado junto a su madre adoptiva, mientras que Phoebe siempre ha luchado por sobrevivir en las calles de la ciudad.
Tras reencontrarse antes de unas elecciones decisivas, descubren que los vampiros en Berlín controlan el crimen organizado y conspiran para obtener poder político formal. En esta ciudad, la sangre se convierte en moneda de cambio. La serie plantea el dilema de luchar contra la maldad de los vampiros, aunque no existe certeza alguna de que un mundo gobernado por humanos sea una mejor opción.
Reparto de City of Blood

El reparto de City of Blood incluye a los siguientes actores:
- Lea Drinda como Bea
- Soma Pysall como Phoebe
- Lars Eidinger
- Jördis Triebel
- Franz Hartwig
- David Schütter
- Melika Foroutan
- Jenny Schily
- Dagmar Manzel
Me agrada la idea de que City of Blood se distancie de la tendencia de las historias románticas sobre vampiros. Aparentemente, el programa aprovechará el elemento sobrenatural para abordar temas como la lucha de clases, el estrés climático, la corrupción política y la desigualdad social.
El hecho de que la serie provenga de Alemania y no de la industria hollywoodense me da esperanza. Las producciones de esta región, incluidas las de los países nórdicos, junto con las películas y series asiáticas, me dan aire fresco en medio de catálogos plagados de refritos, remakes y películas de “mira y olvida”. Mis expectativas no son demasiado elevadas, pero creo que aquí podría haber algo interesante a lo que dedicarle un par de horas durante el fin de semana.
Lo que debes saber sobre Berlinoir, la novela gráfica

Como mencioné al principio, City of Blood está inspirada en Berlinoir, una trilogía de novelas gráficas publicada entre los años 2003 y 2008.
La historia muestra una versión alternativa de Berlín regida por un gobierno autoritario de vampiros inmortales. Los humanos son explotados como donantes de sangre, mientras una resistencia clandestina intenta derrocar al gobierno de los chupasangres.
La ciudad está construida deliberadamente para conectarse con la historia real de Alemania, principalmente con sus episodios más oscuros. Además, abraza la tradición de filmes como M, Metrópolis y Dr. Mabuse.
Los creadores hablan de Berlinoir como una historia vampírica que aborda temas como el totalitarismo, la propaganda, la explotación y la resistencia contra los gobiernos despóticos. Aunque la serie cambiará o ampliará algunos elementos, tengo la esperanza de que mantenga el corazón de la historia gráfica. Para profundizar en su origen, puede servir como enlace interno la novela gráfica que inspiró City of Blood.
La obra literaria recibió buenas críticas, especialmente por su apartado artístico, su atmósfera y sus alegorías políticas. El Goethe-Institut destaca la edición recopilatoria como un clásico del cómic alemán y subraya su Berlín retrofuturista, inspirada visualmente en los años veinte y en el cine mudo. En ese cruce entre thriller alemán, fantasía política y distopía podría estar uno de los mayores atractivos de la adaptación.